Fieles denuncian al presidente del centro de culto tras la detención de varios individuos vinculados a actividades ilícitas
Desde las detenciones de 10 individuos de origen magrebí el pasado 18 de septiembre de 2024 por parte de la Guardia Civil en el entorno de la mezquita Al Firdaus de Logroño, ha crecido la preocupación entre los fieles. Muchos temen que su lugar de culto y el zakat (donaciones religiosas) estén siendo utilizados para actividades ilícitas relacionadas con el narcotráfico.
Preocupación y denuncias dentro de la comunidad
El descontento ha ido en aumento entre los asistentes a la mezquita al ver que, tras varios meses, no se han tomado medidas concretas. Un habitual del templo expresó su indignación afirmando que «nadie toma cartas en el asunto y se permite que la casa de Alá sea profanada con actos impuros y prohibidos, no solo por la ley sino también por el islam».
En los alrededores de la mezquita han aparecido panfletos anónimos denunciando la situación, en los que se señala a Mourad, el presunto líder más influyente de la zona, y se le asocia con la palabra «Bznaz», que en árabe hace referencia al narcotráfico. Algunos de estos panfletos piden a las autoridades actuar para preservar la sacralidad del templo.
Miedo entre los fieles y sospechas de blanqueo de capitales
A pesar de la creciente alarma, muchos fieles han manifestado su temor a hablar por miedo a represalias. No obstante, algunos han decidido romper su silencio.
«Varios de los detenidos en la redada de la Guardia Civil son habituales en la mezquita y realizan cuantiosas donaciones», explicó un testigo que teme que el templo esté siendo financiado con dinero ilícito para el blanqueo de capitales.
Otro asistente declaró que «nada se mueve en Logroño sin que Mourad lo sepa, lo controla todo», agregando que no quieren que la mezquita sea utilizada para actividades criminales vinculadas a las drogas.
Sospechas de reuniones clandestinas y tráfico de dinero
Algunos vecinos aseguran haber visto vehículos de alta gama y desconocidos entrando a la mezquita en horarios inusuales, además de reuniones nocturnas en áreas restringidas del recinto. Un denunciante afirmó que «esto no tiene nada que ver con la religión ni con nuestras costumbres».
Los panfletos anónimos también mencionan reuniones sospechosas y la presencia de personas ajenas a la comunidad, lo que ha incrementado las dudas sobre si el centro religioso podría estar sirviendo como punto logístico para ocultar dinero o drogas, aprovechando la privacidad del lugar.
Algunos fieles incluso han llegado a plantearse si la mezquita se está financiando con dinero ilícito, beneficiándose de actividades delictivas para sustentar sus operaciones.
¿Falta de transparencia en las donaciones?
Ante este escenario, surgen preguntas como: ¿Existe transparencia en las cuentas de la mezquita? ¿Se conoce el origen del dinero que se dona al centro de culto?
A pesar de la preocupación entre la comunidad musulmana, fuentes judiciales han confirmado que, hasta la fecha, no existe ninguna condena ni procedimiento judicial abierto contra Mourad o contra la dirección de la mezquita de Logroño por delitos relacionados con el narcotráfico o el blanqueo de dinero.
Sin embargo, la comunidad sigue exigiendo respuestas y acciones que aclaren la situación para evitar que su lugar de culto sea utilizado con fines ilícitos.
